5.- CLIMATOLOGÍA: Las cepas poseen unas exigencias climáticas muy concretas en cuanto a iluminación, temperatura, y precipitaciones.
- Iluminación: Las necesidades de luz en la vid son muy altas, siendo una planta de días largos.
- Temperatura: La vid posee un óptimo término entre los 9 y 18ºC, aunque éstos límites dependen de variedades, patrones y condiciones especificas del entorno que pueden modificar los limites tolerados por las cepas.
- Pluviometría: Aunque la vid es una planta que soporta muy bien la sequía, mo existe ningún porta-injerto que tenga una perfecta adaptación a la humedad, pero ciertas variedades tienen raíces menos profundas que se comportan mejor que otras.
Mediante el manejo de estas condiciones ambientales, maximizando iluminación y adecuando disponibilidad hídrica y valores térmicos puede mejorarse mucho la calidad de la vendimia e incluso pueden conseguirse excelentes vinos fuera de las condiciones consideradas “a priori” como adecuadas para el cultivo vitícola.